La Obediencia es un deporte canino en el que se busca conseguir que el perro trabaje junto a su conductor con una perfecta compenetración y perfección a la hora de ejecutar los distintos ejercicios.
El perro deberá tener una disposición positiva, porte alegre y voluntarioso y no de forma tímida o por obligación.
Los Jueces tendrán en cuenta en su evaluación la perfección de la ejecución y velocidad de los ejercicios, teniendo en cuenta las características de las razas más lentas y menos ágiles para el trabajo.
Hay dos niveles de competición de obediencia según el Reglamento de la Real Sociedad Canina de España: Clase A y Clase B.
Para participar en Clase A, primer nivel de obediencia de competición, se debe pasar primero una prueba de sociabilidad (BHA/VT).
En cada nivel perro y guía deben realizar los ejercicios que marca el Reglamento, cuya dificultad va aumentando en las clases superiores hasta alcanzar el máximo nivel que es Clase Internacional (OCI), con el mismo Reglamento para todos los países (los que participan por la Fédération Cynologique Internationale).
Pueden participar perros de todos los tamaños. Los apports y el saltímetro se adaptan a la altura del perro.
Estos son los 10 ejercicios a realizar en una Prueba de Obediencia Clase Internacional:
Sentarse en grupo durante 2 minutos. Echarse en grupo durante 4 minutos con distracciones. Sin correa, "al pie". De pie, sentado y echado durante la marcha. Llamar el perro, posiciones "de pie" y "echado". Orientar el perro con instrucciones, "echado" y llamada. Cobrar con instrucciones. Cobrar un objeto metálico saltando una valla. Olfatear y cobrar. Control a distancia.