Raúl Molina
Teléfono: 656 867 110
Web: https://www.vommyrtea.es/
Vom Myrtea nace de una pasión por el Pastor Alemán que, con los años, se ha convertido en una parte muy importante de nuestra vida.
Lo que comenzó como afición fue creciendo poco a poco, conociendo perros, estudiando genealogías, asistiendo a exposiciones, compartiendo experiencias con otros criadores y aprendiendo de cada camada. Todo ese recorrido nos ha llevado a tener una forma muy clara de entender la cría y, sobre todo, a ser cada vez más exigentes con nuestro propio trabajo.
Al frente de Vom Myrtea se encuentra Raúl Molina, juez de Pastor Alemán de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), reconocimiento que llega después de años vinculado a la cría, selección y competición dentro de esta raza.
Ser juez supone para mí un orgullo, pero principalmente una responsabilidad. Te obliga a seguir estudiando, observando y aprendiendo constantemente y, además, te permite valorar el Pastor Alemán desde una perspectiva diferente. Todo ese conocimiento y experiencia termina, inevitablemente, formando parte de las decisiones que tomamos en nuestra propia cría.
En Vom Myrtea tenemos una idea sencilla: cada camada tiene que tener un motivo.
No creemos en cruzar dos perros simplemente porque sean buenos ejemplares. Antes de decidir un cruce, dedicamos mucho tiempo a estudiar las líneas de sangre, las virtudes y defectos de cada reproductor y, especialmente, qué puede aportar uno al otro.
Buscamos mejorar generación tras generación.
Para nosotros son fundamentales la salud, el carácter, la genética, la funcionalidad, la morfología y el movimiento. Pero por encima de todo buscamos equilibrio.
Nos gusta un Pastor Alemán bonito, por supuesto, pero queremos mucho más que eso. Queremos un perro seguro, inteligente, noble, con buen carácter, capaz de trabajar y que pueda convivir perfectamente dentro de una familia.
En definitiva, buscamos Pastores Alemanes completos.
Trabajamos principalmente con líneas de selección alemana, buscando ejemplares y genealogías que encajen con nuestra forma de entender la raza.
Detrás de cada cruce hay muchas horas de estudio. Analizamos padres, abuelos y generaciones anteriores, porque creemos que conocer lo que existe detrás de cada ejemplar es fundamental para intentar saber qué podemos obtener en las siguientes generaciones.
No buscamos únicamente nombres importantes dentro de un pedigree. Buscamos líneas que nos aporten las características que queremos mantener o mejorar en Vom Myrtea.
Y con los años hemos aprendido algo importante: en la cría no existen las fórmulas exactas. Por mucha experiencia que tengas, siempre hay algo nuevo que aprender. Precisamente eso es lo que hace que sigamos manteniendo la misma ilusión.
La salud es una prioridad dentro de nuestro programa de cría.
Nuestros reproductores son seleccionados teniendo en cuenta sus antecedentes y los correspondientes controles sanitarios y genéticos, prestando especial atención a las pruebas de displasia de cadera y codo y a los controles e identificación mediante ADN, además del resto de requisitos necesarios para una cría responsable.
Sin embargo, para nosotros los certificados son solamente una parte de la selección.
Hay algo que ningún documento puede sustituir: conocer al perro.
Observar su carácter, cómo se comporta, cómo se mueve, cómo responde ante diferentes situaciones y qué transmite como ejemplar de Pastor Alemán es fundamental antes de incorporarlo a nuestro programa de cría.
Porque creemos firmemente que la esencia del Pastor Alemán no puede perderse. Debe continuar siendo un perro equilibrado, seguro, funcional, inteligente y con capacidad de trabajo, además de poseer una correcta construcción y una buena expresión racial.
Mi nombramiento como juez de Pastor Alemán de la RSCE ha supuesto un paso muy importante dentro de mi trayectoria en la raza.
Cuando llevas años criando desarrollas una determinada forma de mirar un perro. Cuando además tienes la responsabilidad de juzgar, esa mirada cambia y se vuelve todavía más analítica.
Hay que estudiar el estándar, la anatomía, el movimiento y la funcionalidad, pero también aprender a valorar el conjunto del ejemplar y comprender que ningún perro se puede reducir únicamente a una virtud o a un defecto.
Para mí, juzgar también significa aprender.
Cada exposición, cada perro que tienes delante y cada conversación con otros jueces, criadores y especialistas te aporta algo nuevo.
Y toda esa experiencia vuelve después a casa y termina influyendo en las decisiones que tomamos en Vom Myrtea.
Siempre hemos considerado importante conocer lo que se está haciendo fuera de España.
El Pastor Alemán es una raza internacional y Alemania continúa siendo una referencia fundamental en su selección. Por eso intentamos mantener un contacto permanente con su evolución y con criadores y aficionados de otros países.
Nuestra presencia en exposiciones y eventos especializados nacionales e internacionales nos permite ver nuevos ejemplares, conocer diferentes líneas de sangre y, especialmente, intercambiar opiniones con personas que comparten nuestra misma pasión.
Viajar, observar y escuchar es una de las mejores formas de seguir aprendiendo.
No se trata de copiar lo que hacen otros, sino de adquirir conocimientos y utilizarlos para continuar desarrollando nuestra propia línea y nuestra propia manera de criar.
Una de las cosas más bonitas de la cría es comprobar que nunca existen dos camadas iguales.
Desde el nacimiento seguimos muy de cerca la evolución de nuestros cachorros, su alimentación, desarrollo, comportamiento y socialización.
Las primeras semanas son especialmente importantes y procuramos que crezcan en un entorno donde puedan desarrollarse de forma natural, teniendo experiencias que les ayuden posteriormente a convertirse en perros seguros y equilibrados.
También dedicamos mucho tiempo a observarlos.
Poco a poco empiezan a mostrar su carácter y sus cualidades y eso nos ayuda a orientar a cada familia hacia el cachorro que creemos que mejor puede adaptarse a ella.
Algunos ejemplares tendrán cualidades para exposición, deporte, trabajo o futura cría y selección. Otros serán extraordinarios compañeros de familia.
Para nosotros, ambos son igual de importantes.
Siempre hemos pensado que entregar un cachorro no significa terminar nuestro trabajo como criadores.
Nos gusta seguir sabiendo de nuestros perros, ver cómo crecen y mantener el contacto con sus familias.
Intentamos estar disponibles para asesorar durante las distintas etapas de crecimiento, especialmente durante los primeros meses, cuando suelen aparecer más dudas.
Además, seguir la evolución de los perros criados en casa nos ayuda enormemente como criadores.
Los buenos resultados nos indican que vamos por el camino adecuado y aquellos aspectos que pueden mejorarse nos sirven para tomar mejores decisiones en el futuro.
Así es como entendemos la cría: observar, aprender, seleccionar y volver a empezar.
Después de años dedicados al Pastor Alemán, seguimos sintiendo prácticamente la misma ilusión cuando nace una camada. Quizá la diferencia es que ahora tenemos mucha más experiencia y somos también mucho más exigentes.
Detrás de Vom Myrtea hay exposiciones, viajes, muchas horas estudiando genealogías, alegrías, algún que otro momento difícil y, sobre todo, muchísimos perros que nos han enseñado algo.
Ser criador implica tomar decisiones cuyos resultados se verán años e incluso generaciones después. Por eso, intentamos que cada decisión tenga sentido.
Mi condición de juez de Pastor Alemán de la Real Sociedad Canina de España supone un motivo más para continuar aprendiendo y trabajando con responsabilidad por una raza a la que llevo muchos años vinculado.
Nuestro objetivo en Vom Myrtea sigue siendo el mismo: criar Pastores Alemanes sanos, equilibrados, funcionales y bellos, sin perder nunca el carácter y la esencia que hacen especial a esta raza.
Vom Myrtea · Pastor Alemán
Pasión por la raza, experiencia para seleccionar y responsabilidad para criar.
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